Seguros para el granizo
Informe sobre los cultivos en Argentina
GRANOS
FINOS - 2007/08
TRIGO
Al 18 de mayo las siembras realizadas continúan concentrándose en el Noroeste
Argentino, el norte de Córdoba y en el extremo sur de Buenos Aires.
El resto de las áreas productivas acusa en general algún nivel de demora en las
labores asociado al retraso en la colecta de los cultivos estivales y la
indecisión de efectuar el cultivo en no pocos productores. Se implantó
aproximadamente el 6% del área intencionada, proyectada tentativamente al
presente en 5.160.000 hectáreas, un 7% inferior a lo implantado la campaña
precedente. En el conjunto de argumentos que denotan menor interés por el cereal
se destacan el encarecimiento en los costos de producción por el aumento en los
fertilizantes fosfatados y los arrendamientos. Cultivos alternativos al cereal
como el maíz, cebada cervecera, colza entre otros son analizados cuidadosamente
por el sector.
Adicionalmente, mientras en gran parte de la franja este agrícola, se necesitan
tareas adicionales de nivelación por la mala condición de piso en que se realizó
la colecta de estivales, otras áreas como el sudoeste de Córdoba y las áreas
extra-pampeanas del norte argentino, presentan algún grado de escasez que podría
condicionar la cantidad de hectáreas.
Consecuentemente muchos productores aguardarán hasta último momento para definir
la superficie que destinarán al cereal, hecho que condiciona la intención de
siembra actualmente proyectada. Las siembras en el Noroeste Argentino (NOA)
avanzan con algún nivel de atraso respecto al año pasado consecuencia de la
menor oferta de humedad superficial que tienen los suelos.
En el sur de Salta (Anta) cubrieron aproximadamente el 70% del área
intencionada, progreso similar al de Tucumán. Los plantíos en general presentan
buenos nacimientos con emergencias parejas. Si bien se preveía incrementar el
área cultivada respecto al año pasado, la menor acumulación hídrica de las camas
de siembra y la escasez de lluvias propias del invierno del NOA (régimen
monzónico) perfila rendimientos potenciales más acotados que no propician la
expansión inicialmente ideada.
Consecuentemente no se esperan variaciones significativas contra el ciclo
anterior. Analizando a grandes rasgos el resto de las áreas productivas el Chaco
y Santiago del Estero (con siembras incipientes) dependerán de cuanto acumulen
las lluvias hasta la última fecha de siembra. No obstante los atractivos precios
de los granos estivales favorecerían la expansión de estos en desmedro del
trigo. Misma disposición que argumentaría retracciones en el norte santafesino,
la zona Núcleo Sojera-Maicera, en el litoral entrerriano y toda la franja
oriental de Buenos Aires.
En estas ultimas dos áreas también a causa de las complicaciones que dejo los
excesos de humedad en la colecta de la gruesa. La mayor posibilidad de expansión
se concentra en el norte de Córdoba, La Pampa, oeste y sudoeste de Buenos Aires,
todas regiones que fueron muy limitadas por la baja humedad de los suelos
durante la siembra de la pasada campaña.
GRANOS GRUESOS - 2006/07
SOJA
El avance intersemanal de 6,3 puntos permitió a la cosecha cubrir el 85,1% del
área. Con este progreso el volumen colectado ascendió a 41,54 millones de
toneladas superando lo obtenido por la totalidad de la trilla de la campaña
anterior (41 millones de toneladas según el último ajuste). Promediado en
3.060Kg/ha el rinde nacional apenas descendió 10Kg/ha en los últimos siete días,
resultando comparativamente al ciclo anterior un 14,5% superior (390Kg/ha
extra).
Colectada más de la mitad de la superficie de la oleaginosa en el norte del
país, las muy buenas productividades obtenidas -fundamentalmente en el noroeste-
afianzaron la expectativa de lograr un rendimiento nacional cercano a 3.000Kg/ha
hacia el final del ciclo. Los logros de las trillas iniciales en Chaco y el
norte de Santiago del Estero también sustentan esta perspectiva, que ha
fundamentado un nuevo incremento en el pronóstico de producción a la fecha
proyectada en 46.700.000 toneladas.
Consecuentemente se espera que al finalizar la cosecha, el nivel de la campaña
en curso supere en 5,7 millones de toneladas (+12%) el anterior record
productivo del 2005/2006, resultado de la expansión superficial (+5,2%) y del
aumento en rendimiento (no inferior al +10,5%) que proporcionó la
intensificación tecnológica y la buena condición climática que tuvo la mayor
parte del desarrollo del cultivo. La mayor disponibilidad hídrica permitió a los
plantíos de segunda siembra lograr una performance superior a lo usual,
acortando la brecha del rinde respecto a las sojas de primera.
En el Noroeste Argentino el progreso de la colecta ronda el 65% en Tucumán y
zonas de influencia (sudeste de Catamarca y oeste de Santiago del Estero). El
sur de Salta avanzó porcentajes similares mientras hacia el norte como es usual,
el progreso es menor aproximándose al 45%. En general se observa un ligero
retraso en las labores. Las excelentes condiciones climáticas y la mejora en las
tecnologías empleadas permitieron lograr rendimientos con niveles históricos que
superan en un 20-25% la campaña precedente.
Con más de la mitad de la superficie trillada los técnicos zonales coinciden en
niveles de productividad que superan los 3.000Kg/ha en promedio. Para muchas
áreas productivas del noroeste la media rondaría 3.300-3.400Kg/ha. En términos
de calidad los lotes vienen en general bien a muy bien. El picudo de la soja ha
sido el problema más relevante con ataques intensos en la zona de Cnel. Cornejo
(norte salteño). En el Chaco y el nordeste de Santiago del Estero la cosecha ha
cubierto cerca de la mitad de la superficie cultivada.
A causa del efecto "desecante" de la helada los cuadros emparejaron
favorablemente su maduración, por lo cual a la fecha están todos listos para su
cosecha. Gracias a la mejora hídrica que se dio en la etapa de llenado del grano
(período más crítico) los cultivos pudieron formar granos de muy buen peso,
compensando la afectación en el número de granos que había causado la
restricción de humedad en etapas previas.
Este hecho encausó los rendimientos buenos a muy buenos que logra la zona en
términos generales. Los promedios a la fecha aproximan 2.500Kg/ha y hasta
3.000Kg/ha. No obstante y como se mencionó en anteriores informes, la
consecuencia de la seca en el inicio estival causó una importante diferencia
entre zonas. Así mientras el área sudoeste líder llega a presentar niveles
superlativos de hasta 45-50qq/ha otras localizadas en el domo central y hacia el
noroeste colectaron en no pocos lotes 15-18qq/ha, incluso sufriendo importantes
pérdidas de superficie cosechable.
En Córdoba la provincia líder en cantidad de producción, el noroeste trilló el
85% del área con rendimientos estables en 3.000-3.300Kg/ha en vecindades de
Jesús María y 2.800-3.000Kg/ha al norte de Villa Totoral. En el otro extremo
cordobés algunas localidades como Gral. Levalle, Realicó, Jovita y Laboulaye
todavía debían levantar entre un 5 a 15% de los plantíos de primera mientras que
en los de segunda y en el sur cordobés en general, restaría el 20-10%.
A esta altura del año pasado la trilla estaba concluida denotando las
complicaciones que causó el temporal de fines de marzo en el estado de los
caminos, los suelos y el transporte del producto y máquinas. Limitaciones
logísticas que se agudizaron por el mayor volumen de la zafra y la necesidad de
secar los granos (cuello de botella). Los rendimientos en las sojas de primera
entran con mayor frecuencia en el rango 38-45qq/ha en Jovita, Laboulaye, Gral.
Levalle y H. Bouchard y 24-30qq/ha en Realicó y Huinca Renancó en tanto los de
segunda entrarían en los 30-35qq/ha y 20-26qq/ha, respectivamente para cada área
agrupada. Los departamentos líderes cordobeses (Marcos Juárez y Unión) se
encuadraron en 38-44qq/ha en los plantíos de primera y 35-40qq/ha en los de
segunda. El centro y sudoeste cordobés promediarían aproximadamente 30qq/ha y
29qq/ha, respectivamente para cada siembra. La mayor oferta de humedad permitió
solapar el efecto depresivo que supone la extracción de agua del invernal
antecesor (trigo).
Esto se evidenció también en muchas áreas productivas del centro-norte agrícola
donde los plantíos de segunda siembra lograron rendimientos muy próximos a los
de primera, con caso donde incluso superaron al simple cultivo. En Entre Ríos*
la trilla muy complicada de este otoño todavía arroja una brecha de atraso
respecto al año pasado de 10 puntos porcentuales. Mientras el ciclo pasado
estaba muy pronta a terminare en el presente aún restan muchos lotes bajos con
excesos de humedad.
El rinde promedio luego de la afectación del temporal evidencia una importante
merma respecto a los iniciales que "se salvaron". Se estima en torno a los
25qq/ha. En el centro-oeste de Santa Fe aún restaban lotes puntuales ubicados en
los bajos, sitios donde las pérdidas de rendimiento y calidad son más notorias.
Aún así en Castellanos los niveles de productividad alcanzarían 28-30qq/ha.
Hacia el nordeste las inmediaciones de Avellaneda sufrieron retrasos a causa de
las lluvias. En Buenos Aires el buen clima de la semana permitió intensificar la
cosecha en el centro-norte bonaerense.
Como en gran parte de la región agrícola central los problemas de acceso, falta
de piso, almacenaje y necesidad de secado encausaron un retraso con relación al
año pasado. En el área de influencia de Bragado restando un 20% por levantar el
rinde promedia 3.500Kg/ha. Hacia Las Flores y Saladillo los terrenos más bajos
agudizaron estos inconvenientes aumentando el nivel de demora, en tanto los
cultivos promedian 29 y 24qq/ha, en soja de primera y segunda respectivamente.
El sur de Buenos Aires interrumpido por las lluvias preocupaba en algún grado,
teniendo en cuenta la necesidad de preparar los lotes para la próxima siembra
fina. Los rindes de la subregión de Mar y Sierras continuaban en el rango de
18-28qq/ha.
MAIZ
Condiciones secas permitieron agilizar la cosecha de lotes terminados, pero aún
quedan mucho más lotes tardíos o de segunda ocupación que están terminando el
ciclo.
En consecuencia el progreso de la recolección al 18 de mayo alcanzó al 63,5 %
del área destinada a la producción de grano comercial. El avance intersemanal
fue de 3,5 puntos porcentuales, aunque comparativamente con similar fecha del
año anterior mantiene un atraso de 9,5 puntos. Similares condiciones climáticas
propenderán la continuación de la cosecha durante la próxima semana, suponiendo
un mayor avance en la medida que se complete la de la soja. El rendimiento medio
alcanzado es de 83,7 qq/ha, levemente inferior al registrado siete días atrás
(84,2), pero muy superior al del ciclo agrícola anterior (64,3 qq/ha). La
cosecha de lotes en zonas marginales (con suelos de menor aptitud agrícola o
expuestas normalmente a condiciones ambientales más desfavorables) comienzan
lentamente a disminuir la productividad física unitaria. No obstante algunas
zonas como las de las provincias norteñas, perfilan rindes en algunos casos
superiores a los habituales. Estas consideraciones generales permiten inferir
que al final de la zafra, el rendimiento medio nacional se ubicará en torno a
los 80 qq/ha, por lo que la producción total de grano se sostiene en 22.500.000
toneladas.
En la zona líder se cosechó casi la totalidad de los plantíos quedando
remanentes que están ubicados en zonas bajas y cuyos suelos no han perdido aún
la humedad suficiente como para permitir la recolección. Otra porción en pie
todavía es aquella que fue implantada sobre un cultivo antecesor y que todavía
no ha completado totalmente el ciclo evolutivo. En toda esta zona comprendida
por el este de Córdoba, sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires, un 6,3 % del
total implantado es lo que resta por trillar.
La concreción de este remanente no afectará sustancialmente la productividad
física lograda hasta la fecha que asciende a 103 qq/ha. Este valor no es un dato
menor ya que constituye un récord histórico para el cultivo implantado en toda
la zona núcleo, aportando hasta el momento el 46 % de las 14,8 millones de
toneladas recogidas hasta la fecha en todo el país. Pero no tan solo han sido
excepcionalmente altos en esta importante cuenca maicera. Periféricamente a
ella, en el sur de Córdoba, la cosecha marca rindes también muy elevados en
cultivos de primera en vecindades de las localidades de Laboulaye, Jovita,
General Levalle e Hipólito Bouchard que superan 10 TM/ha.
Sorprenden algunos rindes más hacia el sur como en vecindades de Adelia María.
Asimismo son muy buenos en el noroeste de Buenos Aires y en algunas áreas del
oeste de esta provincia, donde el agua fue suficiente. Sin embargo donde las
precipitaciones fueron de menor cuantía (zona de Pehuajó y Trenque Lauquen),
afectaron a lotes tempranos si bien un mayor aporte después mejoró la
productividad de los más tardíos que entregan casi 100 qq/ha, por lo que el
promedio zonal promediará valores cercanos a los 80 qq/ha.
Solo la porción del extremo noroeste de La Pampa y otras áreas aisladas ha
tenido rindes elevados. En el resto de esta provincia, la falta de humedad
afectó el desarrollo deprimiendo significativamente los resultados. Este factor
climático y elevadas temperaturas durante el período estival dañaron los
plantíos en gran parte del sudoeste y casi la totalidad del sudeste bonaerense.
No obstante el impacto de una menor productividad en estas regiones en el
volumen nacional no es tan fuerte dado que la participación del cultivo en el
contexto nacional es del 7,0 %.
En el otro extremo geográfico, esto es en el norte de Santa Fe, la cosecha ha
sido magra en lotes de primera siembra, pero se aguarda una recuperación cuando
se recojan los tardíos.
En el noroeste de Córdoba, el avance de las trillas se ubica en un 15 % del
total implantado, en línea con la época de siembra (más tardía que en otras
latitudes) y con buenos rendimientos.
Hacia la región central de la provincia, donde por falta de humedad edáfica, las
coberturas de primera se pasaron de fecha, predominan las coberturas tardías,
aún completando el ciclo. No obstante se obtienen superadores 80 qq/ha en las
tempranas.
De las provincias norteñas, en Chaco podrían obtenerse muy buenos 50-60 qq/ha,
si bien cabe aclarar que no pocos lotes implantados tardíamente habrían sufrido
daños por heladas recientes y cuya gravedad dependerá del estado fenológico en
que se encontraban.
La afectación sería leve en lotes con granos en estado pastoso y bien formado
hasta de mayor gravedad en otros que evolucionaban en grano lechoso. En Santiago
del Estero, se especula que los rindes de los maizales tardíos compensarán los
disminuidos que entregaron los tempranos (30-40 qq/ha), a pesar de algunos daños
producidos por las bajas temperaturas.
Probablemente el efecto de la masa de aire frío que afectó ambas provincias sume
superficies adicionales a las estimadas con destino forrajero y que inicialmente
iban a ser destinadas a la producción de grano. En el ámbito nacional y por el
momento, un 2,2 % de las 2,85 millones de hectáreas reconvirtieron su destino
inicial pasando al circuito ganadero dado que por causas diversas tales como
enfermedades, fuertes sequías e inundaciones, mermaron la productividad tornando
inviable el destino como grano comercial.
(*) Datos proporcionados por el Proyecto SIBER en base al convenio acordado con
la Bolsa de
Cereales de Entre Ríos.
FUENTE: Agrodiario-Bolsa de Cereales de Buenos Aires








