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Completo informe sobre los cultivos en Argentina
GRANOS FINOS - 2007/08
TRIGO
En la última semana la mayor parte del área agrícola ingresó en la "ventana de siembra" de los ciclos largos motivando los primeros avances de las regiones trigueras del centro y sur del país. Al 24 de mayo la implantación cubrió el 11,6% de la superficie intencionada. El Noroeste Argentino y el norte de Córdoba siguen liderando el progreso con coberturas del 77% y 58%, respectivamente. Si bien las labores persisten demoradas ligeramente respecto al año pasado (-1,7 puntos) el rezago comenzó a revertirse por las mejores condiciones de humedad.
Comparativamente con la iniciación del ciclo anterior, el componente hídrico actual de los suelos contrasta favorablemente en el noroeste de Córdoba y fundamentalmente en el centro-sur de La Pampa y sudoeste de Buenos Aires, escenario éste que predispondría un crecimiento mayor al que se suponía.
Son zonas donde la implantación del cultivo fue limitada por sequía durante los dos años anteriores y donde los plantíos estivales, por razones climáticas y edáficas, no constituyen una alternativa sustitutiva del cereal. Esta tendencia también tiene sustento en la mejor ecuación económica que muestra el trigo para el productor en los últimos días.
Todo ello justifica una modificación en el pronóstico de siembra, respecto del proyectado dos semanas atrás (5,16 millones), elevándolo a 5.400.000 hectáreas para trigo de todo tipo, que de todos modos marcaría una disminución del 3,0 % con relación al área sembrada en la campaña agrícola 2006/2007 (5.550.000 hectáreas). Salvando las citadas zonas donde el cultivo crecería -más de lo previsto inicialmente- el resto de la región agrícola continúa perfilando retracciones del orden del 6 al 10% en promedio. Regiones de altos rindes y gran importancia volumétrica como el caso del área central y del sudeste de Buenos Aires, reducirían las siembras por sustitución con cultivos alternativos.
Sin embargo deberá seguirse cuidadosamente el comportamiento de las reservas de agua superficial en áreas occidentales de la región triguera (sur de Córdoba, La Pampa, oeste y parcialmente en el sudoeste de Buenos Aires), que si bien cuentan con buen contenido en profundidad del perfil, acusan algunas restricciones en la cama de siembra.
La siembra de ciclos largos inició su propagación en el centro y sur de Córdoba, Santa Fe, Chaco, este de Santiago del Estero, Entre Ríos*, La Pampa y Buenos Aires. La superficie implantada en estas áreas aún no superaba el 5%. A la fecha siguen impulsando el progreso de las coberturas el Noroeste Argentino -77%- (Tucumán, Salta, sudeste de Catamarca y oeste de Santiago del Estero) y el norte de Córdoba -58%- donde los plantíos que emergían adecuadamente recibieron lloviznas de poco milimetraje pero positivas para el establecimiento y la prosecución de las labores de implantación.
En el noroeste argentino donde el régimen pluviométrico monzónico (escasas precipitaciones invernales) impone la necesidad de contar con buenas reservas para afrontar una campaña exitosa, con lo cual los milímetros de los próximos 10 días serán claves en la determinación final de superficie, al momento proyectada con una leve retracción (-4%).
En Chaco y nordeste de Santiago del Estero las siembras comenzaron en los lotes más provistos de humedad pero en general los productores aguardaban lluvias que humedezcan las camas de siembra.
El nordeste de Córdoba las inmediaciones de Porteña sembraron el 55% de la superficie intencionada (también menor al año pasado) mientras hacia el noroeste cordobés desde Jesús María hasta San Francisco del Chañar las siembras superaban el 75% con buenos nacimientos y lloviznas ligeras pero favorables en el extremo norte. En esta zona el cultivo ganaría superficie. Hacia el centro mediterráneo, el período de siembra recién se ha iniciado por lo cual los progresos alcanzados son solo incipientes.
Como es usual se aprecia un creciente gradiente en los niveles de humedad oeste-este que define dos situaciones contrastadas dentro de la misma provincia. Si bien el margen occidental presenta mayores reservas que el año pasado por la buena acumulación que dejó la primera parte del otoño, la primera capa muestra algún grado de carencia. La situación de humedad de los potreros difiere según las técnicas culturales (barbechos y sistema de siembra) pero a nivel general podría restringir algunas siembras planeadas.
El margen oriental en general, y salvando la situación de algunos bajos en inmediaciones de El Fortín y Saira (entre otras localidades) ha podido eliminar los excesos de humedad pero presenta lotes muy "huellados" por las condiciones en que se realizó la cosecha. No pocos necesitarán labores de nivelación que entorpecerán la decisión de siembra.
También se da la paradoja de lomas con superficie seca y bajos que entrarían en exceso si lloviese. Consecuentemente, excluyendo el noroeste, en Córdoba habría una retracción encuadrada entre el 5 y el 8%. La problemática topográficas y las repercusiones positivas (buenas reservas) y negativas (retraso en la colecta gruesa) que dejó el excesivo inicio otoñal se extienden al territorio santafesino, entrerriano y al cuadrante nordeste bonaerense.
En estas áreas la muy buena rentabilidad que tendría el maíz y el encarecimiento en los costos de producción (fertilizantes fosforados y arrendamientos) encausará deserción por la gramínea invernal. Así a la fecha el este de Córdoba, centro-sur de Santa Fe y sudoeste de Entre Ríos descenderían entre el 8 y el 10% en tanto el resto del territorio entrerriano se retraería algo más del 10%. Hacia el norte de Buenos Aires la retracción podría llegar a caer en promedio hasta un 15%.
En el sudeste de Buenos Aires, área tradicionalmente triguera, la humedad que dejó el otoño es muy favorable para suplir la demanda de gran parte del desarrollo inicial. Asimismo, la oferta actual permitiría incorporar ciclos largos de muy buen potencial y estabilidad de rinde.
Sin embargo la competencia que presenta la gruesa seguiría restando hectáreas aún ante estas muy buenas condiciones. También la cebada por la estabilidad que logró en la ultima sequía primaveral y el adelanto en su cosecha (favorece a la soja de segunda) restará algún nivel de área. Por estas consideraciones el área destinada al trigo disminuiría aproximadamente un 8%. Como viene mencionándose desde hace dos semanas el crecimiento estaría fundamentalmente focalizado en el centro-sur de La Pampa y el sudoeste de Buenos Aires.
Esta región que sufrió severas restricciones a la siembra durante los dos últimos años, hoy presenta una acumulación de humedad sustancialmente más holgada.
Esto está permitiendo siembras tempranas con los materiales más apropiados en la mayor parte de los lotes que ha resguardado las lluvias (barbechos prolongados y siembra directa).
Salvando las áreas líderes ubicadas en las Sierras de la Ventana, la dificultad para optar por otros cultivos restringe las opciones y con lo cual las mejoras ambientales se trasladan más marcadamente en la decisión de siembra. De todos modos el crecimiento potencial que tendría el área por el momento es muy relativo al considerar que las primeras capas del suelo aún necesitan lluvias que "disparen" la siembra. La expansión potencial a la fecha rondaría el 20-22% pero la ocurrencia de lluvias será clave para la decisión final.
GRANOS GRUESOS - 2006/07
SOJA
Las buenas condiciones climáticas permitieron un avance intersemanal de casi 7 puntos llevando la cosecha al 92% del área. El volumen colectado alcanzó a 44,35 millones de toneladas. Sin bien existe una demora de 3 puntos respecto al ciclo anterior y todavía resta colectar el 8% de los cultivos nacionales -por lo que queda fundamentalmente en el norte del país y el sudeste de Buenos Aires-, el volumen obtenido ya supera en 3,35 millones de toneladas a toda la campaña anterior.
Promediado en 3.020Kg/ha el rinde nacional apenas descendió 20Kg/ha en los últimos seis días, resultando comparativamente al ciclo anterior un 13,5% superior (360Kg/ha extra). Ya se colectó las tres cuartas partes de los cultivos extra-pampeanos del norte del país, prosiguiendo las productividades del Noroeste Argentino en torno a 3.200-3.300Kg/ha y las de Chaco y nordeste de Santiago -a pesar de las grandes diferencias entre lotes- se aproximan a 2.400Kg/ha.
De esta forma con el correr de la zafra los logros norteños afianzaron la expectativa de lograr un rinde nacional al finalizar la trilla cercano a 3.000Kg/ha, aproximadamente unos 350Kg más de lo que obtenía en promedio cada hectárea el ciclo pasado.
Al sumarse a expansión superficial (+5,2%) las 46.700.000 toneladas proyectadas al presente superarían en 12% la campaña anterior. Las colectas del Chaco y Santiago del Estero proseguían intensamente bajo jornadas de intenso frío que continuaron emparejando la madurez de los lotes más tardíos.
Hacia el jueves 24 las trillas habían cubierto más de la mitad del área apta. Los promedios logrados resultan muy alentadores con zonas como Charata promediadas en 24/26qq/ha.
Sin embargo como se destacó en anteriores informes, se observa gran disparidad asociada a la diferencia zonal de las lluvias y al estado de desarrollo en que se encontraban los cuadros durante el periodo de mayor restricción hídrica. Ante precipitaciones semejantes, los lotes más tardíos en general al aplazar el periodo crítico sortearon mejor la seca con mayor grado de compensación de los granos potenciales perdidos.
De todas formas existen cuadros que se sembraron muy tardíamente y quedaron muy ralos por la muerte de plántulas. El mosaico con gran variabilidad por la dispersión de las lluvias, también esta determinado por el cultivo antecesor. Así siguen mencionándose rindes que superan los 35qq/ha y cuadros que apenas obtuvieron 8-10qq/ha.
El Noroeste Argentino proseguía también intensamente sin sufrir modificaciones considerables en los excelentes rindes que venia obteniendo Salta, Tucumán, el sudeste de Catamarca y el oeste de Santiago del Estero. En el sudeste de Buenos Aires las tareas avanzaban con mayores dificultades por la ocurrencia de lluvias y la menor evaporación que presenta esta época del año.
MAIZ
Como en la semana anterior, la ausencia de lluvias apoyó la recolección de los plantíos en madurez comercial en casi totalidad de las zonas de producción. Al 24 de mayo se llevan cosechadas 1,92 millones de hectáreas de las 2.785.000 cosechables (2,85 millones fueron las sembradas dedicadas a la producción de grano) que en términos porcentuales equivalen a un progreso del 69,0 % de la superficie útil.
Esto representa un avance de 5,5 puntos respecto de los seis días anteriores. No obstante las siembras más tardías realizadas en esta zafra por cuestiones climáticas, la mayor cobertura del cultivo en segunda ocupación, suelos muy húmedos todavía y la prioridad por levantar la soja, explican la demora que se verifica respecto a similar fecha del año pasado (11,8 puntos). Desde el inicio de la recolección el volumen de grano producido en chacra es de 16,0 millones de toneladas y supera en algo más de 4,5 millones de toneladas a lo colectado en igual período comparativo. La producción adicional tiene su correlato con la mayor productividad unitaria media obtenida en la actual campaña (83,4 contra 64,5 qq/ha).
La paulatina recolección del 30 % de los plantíos aún en pie, mayormente localizados en las provincias norteñas y en la región occidental agrícola, tenderá a disminuir este rendimiento hasta ubicarlo estimativamente en alrededor de los 80,0 quintales por lo cual el tamaño de la cosecha en el contexto nacional se mantiene en 22.500.000 toneladas. La zona núcleo lidera los rendimientos con 10,3 TM/ha cuando falta trillar algo más del 3,0 % del área implantada integrada mayoritariamente por cultivos tardíos y de segunda ocupación que comenzaron a cosecharse con muy buenos rindes en el centro sur de Santa Fe, aunque sin alcanzar los excepcionales de los tempranos.
En el este de Córdoba (departamentos de Marcos Juárez y Unión), la zafra ha finalizado en la zona central con excelentes 115 qq/ha de promedio.
Hacia el norte (adyacencias a las localidades de Noetinger, Saira, Chilibroste, San Antonio de Litín, Cintra), se completo la trilla de casi un 90 % del maíz de primera (siembras de septiembre-octubre) con superadores 100-110 qq/ha de promedio y dentro de un rango de 90 a 135 qq/ha. Estos cultivos representan un 70 % del total sembrado por estas zonas.
El 30 % restante se compone de plantíos de segunda ocupación o tardíos (fines de noviembre-diciembre) y que prometen entre 90 y 100 qq/ha. Hacia el sur de estos departamentos, es escasa la superficie en pie y la mayor parte de lo recolectado superó las 10 TM/ha.
El extremo sur de Santa Fe no escapa a los resultados descriptos para las regiones precedentemente descriptas. Incluso en algunas áreas (Venado Tuerto) se obtuvieron excepcionales 14-15,0 TM/ha. En Entre Ríos culminó la zafra con muy buenos 80 qq/ha término medio. En el extremo norte de Buenos Aires, en partidos lindantes al sur santafecino, la trilla puede darse por terminada con auspiciosos 90 - 95 quintales de promedio. Más al sur (Junín, Bragado, 9 de julio), quedan pendientes cuadros implantados en zonas más bajas que con mayor humedad edáfica, del grano y la consecuente falta de piso, ralentiza la cosecha.
El análisis de las zonas periféricas a la núcleo maicera muestra avances importantes en el extremo sur y sudeste de Córdoba y muy buenos rindes (80-85qq/ha) con más del 90 % del área recolectada. Hacia el Sudoeste, las trillas van más rezagadas al igual que en las regiones centrales de esta provincia. Se debe recordar que las siembras fueron mayoritariamente tardías, porque las tempranas se fueron de época normal debido a la escasez de la humedad edáfica.
Sin embargo y exceptuando los lotes dañados por el mal de Río Cuarto se logran muy buenos 80-90 qq/ha, similares a los obtenidos en el norte. En el centro norte de Santa Fe siguen madurando los cuadros tardíos. Los tempranos ya se recolectaron, al igual que los del extremo norte provincial, que si bien en esta última región no constituyen una importante superficie perfilan buenas productividades. En las provincias del noroeste no se ha iniciado la cosecha que augura buenos resultados.
En las del nordeste se aguarda en Chaco una productividad superior a la normal en el grueso de la recolección, si bien las bajas temperaturas ocasionaron algunos daños en plantíos con grano en estado lechoso. De igual forma, bajas temperaturas afectaron a lotes tardíos en Santiago del Estero. Los rindes de todos modos logrados en las regiones esteñas de esta provincia son buenos (70 qq/ha). Al cierre de este informe nuevas heladas afectaban la zona agrícola de estas provincias. En el nordeste de la provincia de San Luis, en localidades limítrofes a Córdoba como Tilisarao, La Toma, Villa del Cármen, los rindes muestran una amplia variabilidad (25 a 75 qq/ha).
Los más bajos corresponden a lotes implantados con semillas hijas de híbridos. Un poco más hacia el sur, en la zona de influencia de la ciudad de San Luis, los resultados medios son mayores aún ya que se logran entre 70 y 90 qq/ha con excepcionales 12.000 kilos. En cambio hacia la localidad de Buena Esperanza disminuyen significativamente a magros 20-40 qq/ha por sequía y daños por el mal de Río Cuarto.
Como dato negativo a esta excepcional zafra, se menciona su fracaso en el sudeste y parcialmente en el sudoeste de Buenos Aires debido a la sequía y elevadas temperaturas acaecidas durante gran parte del desarrollo del cultivo.
No fue la excepción este escenario para el centro y sur de La Pampa, también afectado por igual clima. El tiempo seco y frío continuará durante el fin de semana y gran parte de la próxima por lo que seguirá alentando la cosecha de lotes que entren en la madurez comercial.
(*) Datos proporcionados por el Proyecto SIBER en base al convenio acordado con la Bolsa de
Cereales de Entre Ríos.
FUENTE: Agrodiario-Bolsa de Cereales de Buenos Aires
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